Por qué se mide en meses
Un fondo de emergencia existe para que un imprevisto —quedarte sin trabajo, una reparación, un problema de salud— no se pague con deuda. Lo que compra es tiempo: meses en los que podés seguir pagando lo indispensable sin cobrar. Por eso el objetivo sale de tus gastos y no de un número redondo.
¿Tres o seis meses?
Con un sueldo fijo, tres meses de gastos suelen alcanzar. Si tu ingreso es variable —trabajás por tu cuenta, cobrás comisiones— o es el único ingreso de la casa, conviene apuntar a seis: un mes flojo o un imprevisto pega más fuerte.
Primero un mes, después el resto
Juntar seis meses de gastos lleva tiempo, y mientras tanto los imprevistos siguen pasando. Por eso el orden es por escalones: primero un colchón de un mes, después ocuparse de las deudas, y recién ahí completar el fondo. Es el orden de los baby steps de Dave Ramsey, adaptado: un colchón chico antes de acelerar las deudas evita que el primer imprevisto reabra el pozo.
Dónde tenerlo
Tiene que estar disponible y aburrido: que lo puedas usar el mismo día y sin tener que venderlo con pérdida. Si para usarlo hay que esperar o rescatarlo perdiendo plata, no está cumpliendo su función. No te recomendamos un instrumento en particular: depende de tu situación.
Con inflación, el objetivo sube junto con tus gastos: conviene recalcularlo cada tanto con lo que gastás hoy.
Una referencia, no una recomendación
Los meses de referencia son una guía general. Esta herramienta hace la cuenta con los números que le das; no es asesoramiento financiero.
Sabé cuánto gastás de verdad por mes
El resumen de Niloft te muestra cuánto gastás por mes, que es la base de esta cuenta. Con el plan Pro, además, podés crear una meta de ahorro de emergencia y ver cuánto llevás del fondo.
Empezá gratis